
El 2007 es un año muy especial para los esforzadores de Perú, pues se cumplen 100 años desde que se abrió la primera Sociedad de Esfuerzo Cristiano en nuestro país; y tú y yo sabemos que 100 años no es poca cosa.
Significan muchas vidas impactadas por este espacio, que en todo tiempo busco promover el espíritu de servicio en las juventudes teniendo como centro de su existencia la figura de Cristo. En sus canteras han sido formados pastores, líderes juveniles, maestros, misioneros, evangelistas, diáconos, ancianos, y otros siervos que hoy en día continúan ejerciendo ministerios dentro de nuestras congregaciones. Por ello, como esforzadores poseemos una rica herencia que no debemos olvidar y que debemos continuar.
Muchos creen que la Sociedad de Esfuerzo Cristiano es un ente anacrónico, un triste sobreviviente. Nada más errado, este es un ente vivo que se adapta a los cambios que advienen en su entorno y que responde con pertinencia ante las necesidades que se le presentan. La Sociedad de Esfuerzo Cristiano se mantiene en pie, en tanto que tú y yo sigamos manteniendo el espíritu de servicio inicial con el cual fue instaurado, ‘Por Cristo y por su Iglesia’.
Lo grandioso de estos 100 años es que son celebrados no sólo por los jóvenes de hoy, sino también por los jóvenes de ayer. Cada victoria, cada anécdota, cada convención, cada experiencia vivida dentro de este espacio, es una razón mas para celebrar y agradecer a Dios por la oportunidad que nos da de ser parte de un movimiento juvenil que trasciende fronteras, idiomas y edades.
Este es un tiempo especial, porque tú lo puedes hacer especial.
Este es un tiempo de celebrar y agradecer, porque Dios permite que otros jóvenes como tú sigan integrándose como parte del Esfuerzo Cristiano. Te invitamos a que formes parte de esta celebración y que junto a otros esforzadores de distintas partes del Perú, participes en los diversos eventos que se organicen por estos 100 años.
La festividad no estaría completa si tú dejas de participar. No te lo pierdas… finalmente, 100 años no se cumplen todos los días.
Te esperamos
Comisión CENTENARIO
IEP Templo “Maranatha”
Significan muchas vidas impactadas por este espacio, que en todo tiempo busco promover el espíritu de servicio en las juventudes teniendo como centro de su existencia la figura de Cristo. En sus canteras han sido formados pastores, líderes juveniles, maestros, misioneros, evangelistas, diáconos, ancianos, y otros siervos que hoy en día continúan ejerciendo ministerios dentro de nuestras congregaciones. Por ello, como esforzadores poseemos una rica herencia que no debemos olvidar y que debemos continuar.
Muchos creen que la Sociedad de Esfuerzo Cristiano es un ente anacrónico, un triste sobreviviente. Nada más errado, este es un ente vivo que se adapta a los cambios que advienen en su entorno y que responde con pertinencia ante las necesidades que se le presentan. La Sociedad de Esfuerzo Cristiano se mantiene en pie, en tanto que tú y yo sigamos manteniendo el espíritu de servicio inicial con el cual fue instaurado, ‘Por Cristo y por su Iglesia’.
Lo grandioso de estos 100 años es que son celebrados no sólo por los jóvenes de hoy, sino también por los jóvenes de ayer. Cada victoria, cada anécdota, cada convención, cada experiencia vivida dentro de este espacio, es una razón mas para celebrar y agradecer a Dios por la oportunidad que nos da de ser parte de un movimiento juvenil que trasciende fronteras, idiomas y edades.
Este es un tiempo especial, porque tú lo puedes hacer especial.
Este es un tiempo de celebrar y agradecer, porque Dios permite que otros jóvenes como tú sigan integrándose como parte del Esfuerzo Cristiano. Te invitamos a que formes parte de esta celebración y que junto a otros esforzadores de distintas partes del Perú, participes en los diversos eventos que se organicen por estos 100 años.
La festividad no estaría completa si tú dejas de participar. No te lo pierdas… finalmente, 100 años no se cumplen todos los días.
Te esperamos
Comisión CENTENARIO
IEP Templo “Maranatha”
1 comentario:
Yo andaba por los 15 años cuando, luego de un campamento de Juventud para Cristo en Kawai, llegué a Maranatha y al Esfuerzo Cristiano.
Los años que habrían de venir -eran los 70 del siglo pasado- serían los tiempos de aprendizaje de la palabra de Dios, pero también de la amistad generosa con los jóvenes del Esfuerzo. ¡Con qué júbilo comenzábamos la vida¡ ¡Qué gozo! ¡Cuanta alegría al encontrarnos cada sábado para compartir, para discutir, para aprender de Dios! Para saber caminar juntos por la vida también, aunque algunas penas nos entristecieran el corazón.
Hace ya más de 30 años de aquello, sin embargo guardo un recuerdo maravilloso e imborrable de todos esos amigos y amigas cuya fe siempre fue más fuerte que la mía. Y ahora que el Esfuerzo Cristiano cumple 100 años, sólo me queda felicitar a los jóvenes que con su fe y acción hacen posible que siga existiendo. Que Dios los bendiga grandemente.
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